Puedo ver toda la piel que contiene tu cara. Puedo ver cómo se infectan sus poros. Cómo se desgastan tus dientes. Cómo se irrita tu lengua cuando saboreas este puré picante, cómo se irritan tus ojos cuando fumas. Puedo ver la sangre que bombea tu corazón y cómo llega a tu cerebro manchándolo todo de pensamientos con un destino putrefacto. Puedo ver cómo asimilas las ondas de mi agua, y de tu Coca-Cola. Puedo ver el pestañeo inconsciente de tus ojos y cómo suena ese estallido entre tus pestañas. Puedo ver cómo te crece la barba y oculta lo que antes podía ver. Puedo ver cómo nos domina la cólera si te nombrara lo innombrable. Entonces TODO sería putrefacción.
lunes 23 de noviembre de 2009
Je vois. Tu caches
Puedo ver toda la piel que contiene tu cara. Puedo ver cómo se infectan sus poros. Cómo se desgastan tus dientes. Cómo se irrita tu lengua cuando saboreas este puré picante, cómo se irritan tus ojos cuando fumas. Puedo ver la sangre que bombea tu corazón y cómo llega a tu cerebro manchándolo todo de pensamientos con un destino putrefacto. Puedo ver cómo asimilas las ondas de mi agua, y de tu Coca-Cola. Puedo ver el pestañeo inconsciente de tus ojos y cómo suena ese estallido entre tus pestañas. Puedo ver cómo te crece la barba y oculta lo que antes podía ver. Puedo ver cómo nos domina la cólera si te nombrara lo innombrable. Entonces TODO sería putrefacción.
viernes 20 de noviembre de 2009
Le temps tue, l'amour aussi.
¿Mi reloj está parado? No. Pero las agujas no dan la sensación de girar. No mirarlas. Pensar en otra cosa, en cualquier cosa: en este día detrás de mí, tranquilo y cotidiano, a pesar de la agitación de la espera.
Simone de Beauvoir
La mujer rota
jueves 19 de noviembre de 2009
Lo que (no) querías que escribiera
«La quiero». Me dices. «Sí, fue tan indigesta cuando recitó aquel poema sobre los peces…no podía sentarme, ¿recuerdas?». TE DIGO. Pero no la amas. Jamás la amarás. Ni a ella ni a otra. Sólo amáis el poder follarlas. No me digas que no era esto lo que querías escuchar. Sólo queréis un coño que lamer. Una vagina que penetrar. No leéis el poema intrínseco de la piel. Porque la piel ya es para vosotros un límite que aceptáis. Una barrera que no estáis dispuestos a traspasar, un muro que no vais a derribar. Y el poema es tan difícil entenderlo, que lo tomáis como un apéndice vermiforme, sin importancia, de nuestro delirio. Y adelante, pregúntame otra vez por qué leo libros de feministas.
miércoles 18 de noviembre de 2009
Deseo de ser Inmortal
Desde los pantanos, ¿quién no te ve ascender
sobre un fijo oleaje de escorias,
contra un viso de tablones pelados
y boñigas de toros,
hacia un sueño fecal de golondrina?
sobre un fijo oleaje de escorias,
contra un viso de tablones pelados
y boñigas de toros,
hacia un sueño fecal de golondrina?
Rafael Alberti
jueves 12 de noviembre de 2009
Maintenant, je suis collé ici
Voy a permanecer Aquí hasta que se consuma la vela. Hablo de la carne. Y me estremezco. Hablo de la sangre. Y enfermo. Escribo sobre la quietud, y ni siquiera los versos hacen que estalle. Voy a permanecer Aquí hasta que se consuma la vela, y la oscuridad de esta quietud me devore con las fauces de la Soledad.
miércoles 11 de noviembre de 2009
Le vagin. massacre
II
Sang indoptée
La masacre del vientre estalla. Lo llena todo. De coágulos. Laméis la enfermedad. Os llena la boca. Cubríos la cara. La sangre es indómita.
martes 10 de noviembre de 2009
Café infernal. (Tuer à toutes les mouches )
Tomaba café en el Central de la Alameda. Le ía a Beauvoir. Leía La Mujer Rota y yo también lo estaba. Bebía el café caliente, que ardía como el mismo infierno. Pero yo nunca he estado allí. «Nunca he sentido las llamas». Pensaba. Me engañaba. Las moscas revoloteaban zumbonas alrededor de mí. Se paraban en mis brazos, en mis piernas, en mi cuello. Y me lamían y se frotaban las patas. Susurraban. Y escuchaba su zumbido que me hacía consciente de su plan. Y dejaba que me lamieran, y dejaba que se frotaran las patas. E imaginaba que me devoraban. Mientras bebía café en el infierno y fumaba la sequedad de las llamas.
lunes 9 de noviembre de 2009
Ir a la Nostalgia, y no quedarse
No escribiré sobre lo exótico. No ahora. No. Por ahora. «Tout ce que je veux c'est d'être dans maison! » Grito. Cólera. Preparo el viaje sin billete. Decido, por tercera vez, que las camisetas de los grupos se quedan aquí. En realidad, no preparo las cosas que llevaré conmigo, sino lo que quiero encontrar cuando regrese. La nostalgia la olvido aquí, porque es aquí donde quiero encontrarla. Porque es aquí donde está, donde sólo la siento como los brazos maternos. Porque es aquí donde las bofetadas son metáforas. Dónde la brisa mueve el pelo meciéndolo hasta dormirlo en un profundo sueño real. Dónde la nostalgia.
jueves 5 de noviembre de 2009
Noche 83
Los versos de Benedetti
se pronuncian en otras voces.
Otras lenguas escupen
la saliva de Vega.
Y cuando acaban los versos
los amantes en El Perro
instintivamente se miran,
se acercan, y comienzan
esa fricción pegajosa
que los delata.
Previsibles,
se besan.
Y sus lenguas son como babosas.
Soltando fluidos.
Babosas que se arrastran.
Y dejan llevarse
mientras la saliva de otras lenguas,
menos babosas,
escupen a Vega,
sin saliva.
Esta noche,
la de la mujer sin acompañante.
De esmalte desconchado
De feminidad inflamada
De carmín olvidado
Y de labios secos
De aliento perfumado
De nicotina descontrolada
Sosteniendo el muro
De las obras de arte caídas
Leyendo a Benedetti
Escuchando a Vega
Desconocido Mario
Inexistente Antonio
En esta noche,
De palabras
viernes 16 de octubre de 2009
La máquina. La enfermedad.
Enferma mi ojo digital. Mi sexo. Mi piel. Mis pulmones. Mis labios. Como enferma mi sangre, de carne. Si la máquina olvida, el hombre muere. Si el hombre no funciona, la máquina no responde. Si mi ojo digital me abandona, la enfermedad análoga, me habrá costado un ojo de la cara.
lunes 28 de septiembre de 2009
Retroceso
Me alejo de la ciudad que habité. Frente -de una cabeza volátil- a frente -de una cabeza coronada. Cada vez más lejos. Recuerdo de dónde venía cuando por vez primera alcé la copa rota para brindar por la sonata de mis pasos en su reino. La Puta de Oro Marrón ataviada con túnica de color púrpura, le nombré. Benditos o malditos mis pasos errantes...Y ahora que he pisado la copa con el pie descalzo, pienso en la ciudad adonde voy. Sentada, de espaldas, mi futuro. De cara, mi pasado. Limpiando la sangre que no derrama mi pie, ni mi nada. Sino la copa. Rota. Infinitamente rota. Sentenciada a partir de este mismo momento, la ciudad que habité causa mi indiferencia. Me alejo. Viajo de espaldas. Su color se mancha. Su olor se desvanece. Su sabor se pudre. Su sonido difuso, se apaga. Su tacto se olvida. Presento todos los síntomas de la enfermedad. Padezco el Retroceso.
22-09-09
martes 15 de septiembre de 2009
Ahí te dejo, Madrid
Que florezcan en tu ciénaga
las rosas del entierro
Que se pudran tus cadáveres
http://www.youtube.com/watch?v=4ZuPwt-rGpE
las rosas del entierro
Que se pudran tus cadáveres
http://www.youtube.com/watch?v=4ZuPwt-rGpE
domingo 13 de septiembre de 2009
Tarot. Mentiras, placer. Condiciones
viernes 4 de septiembre de 2009
jueves 3 de septiembre de 2009
De cómo rendirse
Las palabras de Javi retumban en mi cabeza. Los renglones de Laura acaban con la memoria de mi teléfono móvil. No hay memoria No hay historia. La obra El artista. No hay análisis. Arte. Ética. Estética. "Date la oportunidad de fracasar". Analizo. Linea 9 dirección Fobia-Fracaso. No realizo. La pute perfectionniste. Re Proclamo.
miércoles 2 de septiembre de 2009
De cómo luchar cuando tu cadáver está en el suelo
martes 1 de septiembre de 2009
De cómo controlar la inestabilidad
miércoles 26 de agosto de 2009
no suena
¡Qué más da
Da más qué!
¡Qué da más
Qué da más que!
¡Qué damas
Damas qué!
¡Qué,
damas,
qué!
http://www.youtube.com/watch?v=U4Ol3X8p-XM
Da más qué!
¡Qué da más
Qué da más que!
¡Qué damas
Damas qué!
¡Qué,
damas,
qué!
http://www.youtube.com/watch?v=U4Ol3X8p-XM
martes 25 de agosto de 2009
Mis escapadas al cielo
Maldigo este tiempo. Hay tanta calma en este lugar. Desearía que el mar estallara. Que todo el cielo se llenara de metralla marina. Algo tan bello no puede pertenecer a Dios, ni a Alá, ni a Obama, ni a sus putas fundaciones. Hay tanto caos en mi mente que incluso sería capaz, como un ser hipócrita, de suplicarle a Cristo, a la Virgen, al Espíritu Santo, que escuchara mi plegaria. A quien coño pueda ofrecerme una respuesta. Que incluso sería capaz de contratar a una televidente. Hace unos dias Fosfatino me informaba sobre la existencia de la Magic 8 Ball. "La agitas y la bola mágica tiene respuesta para todo. Claro, que esta bola es como lanzar tu ruego al cielo y esperar que las nubes formen el veredicto mientras las gaviotas revolotean alrededor y parpadean", me explica. "¿Algo así como las bombillas de los espejos de un camerino de Cabaret?", pregunto. Que incluso sería capaz, por esta vez, de suplicarle a Fosfatino que me regale la dichosa bolita. Necesito una respuesta, la respuesta. Necesito saber si para ver este cielo tardaré 6 horas. Si abandonaré el R-598. Si tendré que luchar contra las agitadas y tristonas almas de un metro bajo una ciudad de más de un millón de cadáveres. Etc, etc, etc.
lunes 24 de agosto de 2009
Le soleil brûle.
sábado 22 de agosto de 2009
El mundo. Y mi madre
En 1913 el escritor francés Charles Péguy comentaba que "el mundo ha cambiado más en los últimos treinta años que desde los tiempos de Jesucristo". No sé por qué, pero me viene a la cabeza y pienso en ello de camino a la playa. Con mi madre. Deben ser las 15:45. En verano suelo perder la cuenta de los días, y de las horas. El resto del año, también.
Ya en la playa buscamos un hueco, no hay mucha gente, pero están mal repartidos. El mundo está muy mal repartido. Caminamos por la orilla hasta el huequito que hemos visto desde las tablas. Será nuestra conquista temporal. Parecemos extranjeras. Vamos vestidas como guiris. De espaldas al mar, revuelto, traicionero. Mamá embadurna toda su piel con protección solar factor infinito. Porque mezcla todos los culines de las cremas que se acaban. Quien llegara a los 60 con su aspecto a sus 60. Han pasado años desde que la conocí. Ya no me obliga a esperar hacer la digestión para bañarme. Ya no me empotinga con sus culines. El mundo ha cambiado.
Ya en la playa buscamos un hueco, no hay mucha gente, pero están mal repartidos. El mundo está muy mal repartido. Caminamos por la orilla hasta el huequito que hemos visto desde las tablas. Será nuestra conquista temporal. Parecemos extranjeras. Vamos vestidas como guiris. De espaldas al mar, revuelto, traicionero. Mamá embadurna toda su piel con protección solar factor infinito. Porque mezcla todos los culines de las cremas que se acaban. Quien llegara a los 60 con su aspecto a sus 60. Han pasado años desde que la conocí. Ya no me obliga a esperar hacer la digestión para bañarme. Ya no me empotinga con sus culines. El mundo ha cambiado.
viernes 21 de agosto de 2009
miércoles 19 de agosto de 2009
Nadar. Y ahogarse.
Como máquinas escriben, escriben y escriben. Sus párrafos se pierden. En la nada de sus días, de sus vidas. Y escriben. Y escriben. Y escriben.
martes 18 de agosto de 2009
UNA pequeña excusa IDIOTA
Sobre la cama. Pronunciando: Lllllaaaaaaa Rrrrrrrraaaaaaaaaaaaaaa Sssssssssssss. Pienso en lo idiota que soy. Si tuviera a un lado y a otro, tumbados junto a mí, a Rabolú y a Robert Hughes, no sé a cual de los dos atizaría primero. A uno por haberme hecho reír tanto con 50 páginas absurdas sobre el cataclismo al que, sin más, asistirá la Humanidad. Y al otro, por ser crítico de arte y joderme tanto con su Impacto de lo nuevo. Claro que después de este agresivo comportamiento, quizás, me iría con ambos. Desde Casa. En un taxi de Barcelona. Rumbo a Hercólubus. Con parada en Venus y en Marte. Y continuar.
domingo 2 de agosto de 2009
DDR y ladridos
No es Domingo De Resaca. Ayer no bebí lo suficiente como para tener que suplicar a Dios que se apiade de mí y haga cesar los tambores de Jumanji que retumban en mi cabeza. Estoy bien. Tan sólo me anula el sueño por no haber dormido lo suficiente. Recuerdo los tragos de anoche. Sabían a 7 euros. Sabían a Pop. Odio la cerveza, aunque a veces la tome. Prefiero el vino. Pero hoy mis tíos personifican la resaca que no tengo. Así que, corrijo: Es Domingo De Resaca. Estoy en casa de mis tíos.
Remuevo las revistas del mes y los periódicos de hoy que hay sobre la mesa. Mientras mi madre asiste a su lucha diaria contra la diabetes de tipo 1. Elijo Publico. Porque lo compraba hasta que empezaron las vacaciones y se acabó el contacto con todo tipo de prensa. En el sofá Chufa no deja de incordiar, y sus pulgas tampoco. Fosfatino también lee, junto a mí. No se qué. Junto a Chufa. Y sus condenadas pulgas. En la portada leo, LIBRE. Y voy justo ahí. CUADERNO DE VERANO. Lo desconozco. Perdí el hilo cuando comenzaron las vacaciones. Y llego a la página 31. Lo primero. Una imagen me resulta familiar. Levanto la vista, porque casualmente, en el jardín los perros ladran. Entonces entiendo. Me emociono. Me pongo a aullar como un cánido. Pero esto sólo ocurre en mi mente. Estoy en casa de mis tíos. Y aquí las cosas no suceden como en Casa. Aquí no se puede aullar. Y aquí los perros y sus ladridos se están muriendo.
Remuevo las revistas del mes y los periódicos de hoy que hay sobre la mesa. Mientras mi madre asiste a su lucha diaria contra la diabetes de tipo 1. Elijo Publico. Porque lo compraba hasta que empezaron las vacaciones y se acabó el contacto con todo tipo de prensa. En el sofá Chufa no deja de incordiar, y sus pulgas tampoco. Fosfatino también lee, junto a mí. No se qué. Junto a Chufa. Y sus condenadas pulgas. En la portada leo, LIBRE. Y voy justo ahí. CUADERNO DE VERANO. Lo desconozco. Perdí el hilo cuando comenzaron las vacaciones. Y llego a la página 31. Lo primero. Una imagen me resulta familiar. Levanto la vista, porque casualmente, en el jardín los perros ladran. Entonces entiendo. Me emociono. Me pongo a aullar como un cánido. Pero esto sólo ocurre en mi mente. Estoy en casa de mis tíos. Y aquí las cosas no suceden como en Casa. Aquí no se puede aullar. Y aquí los perros y sus ladridos se están muriendo.
martes 28 de julio de 2009
lunes 27 de julio de 2009
L´amour asphyxiant
Te aparté a centímetros de mí, porque el amor en verano es pegajoso. Entonces así corrió la poca brisa que nos permitían las aspas del ventilador. Ya lo escuchaba antonimante . Y a esa velocidad jamás fue condescendiente. Pero ahí seguíamos los dos, después de un aplastamiento de masas corporales. Cuando te pedí que te alejaras. "Mírame, pero no me toques". Dije inocente. "Me estás enamorando". Pensé, culpable. Y sonreía asfixiandome con la almohada. Supongo que serán así las consultas. C´est l´amour asphyxiant. Y me retiré a mi espacio, como siempre, dándote la espalda.
sábado 25 de julio de 2009
jueves 23 de julio de 2009
miércoles 15 de julio de 2009
martes 14 de julio de 2009
Tragicomedia en el oasis
lunes 13 de julio de 2009
sábado 11 de julio de 2009
viernes 10 de julio de 2009
miércoles 8 de julio de 2009
El (h)uso de la memoria
Encuentro las tintas chinas de mi madre. Encuentro las pinturas acrílicas de mi padre. Encuentro los objetos. Sus manualidades. Recuerdo sus hobbies. Encuentro su aerógrafo y una hoja escrita por él. Me duele.
Organizo el mueble antiguo de la cocina, que ahora está bajo la ventana de la galería adosada a mi habitación. Intento colocarlo todo y agruparlo por tipos. Sin éxito. Los botes tóxicos se juntan con las acrílicas de mi padre, mis pinceles con las tintas de mi madre, los óleos con la cera de abeja, la caja de herramientas con el Blanco de España[...]. Abro los cajones y un potaje digno de los abuelos que no tengo alimentará mi estancia junto al mar.
Este lugar. Me duele. Porque lo ambiciono.
Organizo el mueble antiguo de la cocina, que ahora está bajo la ventana de la galería adosada a mi habitación. Intento colocarlo todo y agruparlo por tipos. Sin éxito. Los botes tóxicos se juntan con las acrílicas de mi padre, mis pinceles con las tintas de mi madre, los óleos con la cera de abeja, la caja de herramientas con el Blanco de España[...]. Abro los cajones y un potaje digno de los abuelos que no tengo alimentará mi estancia junto al mar.
Este lugar. Me duele. Porque lo ambiciono.
martes 23 de junio de 2009
lunes 22 de junio de 2009
viernes 19 de junio de 2009
move over...

Un billete de 5 euros por cada mano.
Un hijo varón por cada ovario.
La Gitana predice. Versa agarrando y apretando.
La que traerá los penes a la familia.
jueves 18 de junio de 2009
miércoles 17 de junio de 2009
Y la muerte, incluso.
Los que vencen,
cualesquiera que sean los medios empleados,
nunca se avergüenzan.
Nicolás Maquiavelo
Tu tumba y nos tumbamos.
Tu muerte. Y seguimos vivos.
cualesquiera que sean los medios empleados,
nunca se avergüenzan.
Nicolás Maquiavelo
Tu tumba y nos tumbamos.
Tu muerte. Y seguimos vivos.
lunes 15 de junio de 2009
Maman, cette chaleur est horrible
miércoles 10 de junio de 2009
Lecturas del 96/97
Busco en la estantería los cuatro libros de la SERIE BLANCA para primeros lectores de El Barco de Vapor. Los localizo y los libero de la presión de otros libros mayores. Echo un vistazo a las páginas y leo algunas. Descubro que mi costumbre/manía de subrayar los fragmentos y frases que llaman mi atención nació hace ya algún tiempo. Entonces recuerdo mi infancia. Y el grosor de la mina de mi lápiz. Y dice:
-Yo soy un perro
que tiene una pulga.
Es muy fácil.
-Yo soy una pulga
que tiene un perro.
Le contradijo la pulga
que tiene una pulga.
Es muy fácil.
-Yo soy una pulga
que tiene un perro.
Le contradijo la pulga
El perro y la pulga
Dimiter Inkiov
Dimiter Inkiov
Comenzó pintando un garabato
en forma de espiral.
Luego, trazó círculos
alrededor del primer garabato,
círculos cada vez más altos
y más anchos.
CUANDO ya no alcanzó,
se subió a una silla.
Cuando la silla no le bastó,
se subió a una mesa.
CUANDO la mesa no le bastó,
puso la silla encima de la mesa.
Y cuando tampoco esto bastó,
Balduino dejó de pintar y exclamó:
-¡Por hoy se acabó!
-¡Mañana traeré una escalera!
en forma de espiral.
Luego, trazó círculos
alrededor del primer garabato,
círculos cada vez más altos
y más anchos.
CUANDO ya no alcanzó,
se subió a una silla.
Cuando la silla no le bastó,
se subió a una mesa.
CUANDO la mesa no le bastó,
puso la silla encima de la mesa.
Y cuando tampoco esto bastó,
Balduino dejó de pintar y exclamó:
-¡Por hoy se acabó!
-¡Mañana traeré una escalera!
El fantasma de palacio
Mira Lobe
Mira Lobe
Por eso,
corrió a decir a Peponcho
que no quitara el letrero,
porque estaba segura de que,
al igual que su madre,
la Royita,
les pondría muy pronto
deliciosos huevos fritos.
corrió a decir a Peponcho
que no quitara el letrero,
porque estaba segura de que,
al igual que su madre,
la Royita,
les pondría muy pronto
deliciosos huevos fritos.
¡Pobre antonieta!
Lucía Baquedano
Lucía Baquedano
Al mirar en el último libro leo una dedicatoria. Ahora recuerdo algo más: En 1997, cuando cursaba 2º de E.G.B., nuestra profesora Doña Isabel invitó a asistir a nuestra clase a la autora del libro que nos había mandado leer . Lo único que subrayé de este fue:
Gritó de alegría,
y, abrazándole, le dijo:
-Mi Pirulí,
mi pequeño Pirulí,
mi hermoso Pirulí,
nunca te alejes de tu madre
porque te pueden robar.
¡Eres tan guapo!
Y no sé por qué
aquella tortuga
me ha dicho lo contrario...
y, abrazándole, le dijo:
-Mi Pirulí,
mi pequeño Pirulí,
mi hermoso Pirulí,
nunca te alejes de tu madre
porque te pueden robar.
¡Eres tan guapo!
Y no sé por qué
aquella tortuga
me ha dicho lo contrario...
Pirulí
Isabel Córdova
Isabel Córdova
Mañana se los daré a Sonia para que Laura pueda leerlos. A sus siete años es toda una gran lectora.
martes 2 de junio de 2009
sábado 30 de mayo de 2009
Ocho y medio
Interrumpió mi letargo la brisa ártica de las montañas.
Céfiro y Bóreas disputaban con violencia el dominio de la lluvia que aplasta el caos de esta ciudad púrpura. Los pájaros huían amedrentados de la reyerta.
Mis ojos somnolientos se adaptaban a la borrosidad de un ambiente gris. Miraba al cielo, seguía a la última golondrina que quedaba, que no abandonaría jamás aquel territorio de hostilidad.
Céfiro y Bóreas disputaban con violencia el dominio de la lluvia que aplasta el caos de esta ciudad púrpura. Los pájaros huían amedrentados de la reyerta.
Mis ojos somnolientos se adaptaban a la borrosidad de un ambiente gris. Miraba al cielo, seguía a la última golondrina que quedaba, que no abandonaría jamás aquel territorio de hostilidad.
viernes 29 de mayo de 2009
La angustia dual o la dualidad de la angustia
Angustia de no saber
angustia de saber más de lo necesario
angustia de las 8:40
angustia del viento y de la lluvia
angustia del pez que se mueve en círculos por la pecera
angustia de ti
angustia de yo
Angustia por angustia
y angustia por angustiar
Angustia de no probar bocado
angustia de probar demasiado
angustia del oprobio
angustia del estar,
malestar
angustia de echar de menos,
y echar de más
angustia de damas
angustia del caballero
angustia del pasado
del presente
del futuro
Angustia de Mario…
¡que me angustia!
angustia del arte
angustia del alcohol
angustia del tabaco
angustia del humo
Angustia de todo
y angustia de nada
Angustia del cambio
angustia monótona
angustia de la sangre que
gotea
golpea
duele
chorrea
derrama
Angustia carmesí
angustia del árbol
angustia del cura
¡Oh, angustia de Dios!
que no bendice la angustia
del fruto de tu vientre
Angustia comprimida
angustia barata
angustia enlatada
angustia del desaliento
angustia del desenfreno
y de la razón también,
evidentemente.
Angustia de todo
y angustia de nada
Angustia del café
angustia del poema
angustia de la manzanilla
angustia del poeta
angustia…
¡Angustia del taburete!
¡Angustia joder, angustia!
que todo es angustiar.
Angustia de todo
y angustia de nada
angustia,
de pronunciar angustiosamente
una y otra vez
de una forma angustiosa que me sabe a chino.
¡angustiosilla!
angustia de saber más de lo necesario
angustia de las 8:40
angustia del viento y de la lluvia
angustia del pez que se mueve en círculos por la pecera
angustia de ti
angustia de yo
Angustia por angustia
y angustia por angustiar
Angustia de no probar bocado
angustia de probar demasiado
angustia del oprobio
angustia del estar,
malestar
angustia de echar de menos,
y echar de más
angustia de damas
angustia del caballero
angustia del pasado
del presente
del futuro
Angustia de Mario…
¡que me angustia!
angustia del arte
angustia del alcohol
angustia del tabaco
angustia del humo
Angustia de todo
y angustia de nada
Angustia del cambio
angustia monótona
angustia de la sangre que
gotea
golpea
duele
chorrea
derrama
Angustia carmesí
angustia del árbol
angustia del cura
¡Oh, angustia de Dios!
que no bendice la angustia
del fruto de tu vientre
Angustia comprimida
angustia barata
angustia enlatada
angustia del desaliento
angustia del desenfreno
y de la razón también,
evidentemente.
Angustia de todo
y angustia de nada
Angustia del café
angustia del poema
angustia de la manzanilla
angustia del poeta
angustia…
¡Angustia del taburete!
¡Angustia joder, angustia!
que todo es angustiar.
Angustia de todo
y angustia de nada
angustia,
de pronunciar angustiosamente
una y otra vez
de una forma angustiosa que me sabe a chino.
¡angustiosilla!
Enero de 2008
sábado 23 de mayo de 2009
A cabeza muerta, sandía puesta
Bellas, trágicas caras-
vosotras que fuisteis lozanas y estáis tan abatidas;
y, oh, las envilecidas, que pudisteis haber sido amadas,
y estáis tan impacientes y borrachas,
¿quién os habrá olvidado?
¡Oh, caprichosas, frágiles caras, pocas en muchas!
Las gruesas, las toscas, las descaradas,
Dios sabe que no puedo compadecerlas, quizá, como
debiera;
pero, oh, vosotras, delicadas, caprichosas caras,
¿quién os habrá olvidado?
Ezra Pound
Picadilly
vosotras que fuisteis lozanas y estáis tan abatidas;
y, oh, las envilecidas, que pudisteis haber sido amadas,
y estáis tan impacientes y borrachas,
¿quién os habrá olvidado?
¡Oh, caprichosas, frágiles caras, pocas en muchas!
Las gruesas, las toscas, las descaradas,
Dios sabe que no puedo compadecerlas, quizá, como
debiera;
pero, oh, vosotras, delicadas, caprichosas caras,
¿quién os habrá olvidado?
Ezra Pound
Picadilly
martes 12 de mayo de 2009
lunes 11 de mayo de 2009
920 kilómetros de raíles y asfalto
Botero se tuerce Laura posa Mis manos se emblandecen Los mirlos cantaron la llegada Bebo agua El ogro gruñe Me asusto Callo Y digo Yo El ogro gruñe la copa.
martes 5 de mayo de 2009
Me tienes tan fa, fa, fa, fa, famélica
Deanilo bitartrato
Extracto de Ginseng G115 estandarizado (equivalente a 1,6 mg de ginsenósidos)
Retinol (Vitamina A)
Tiamina (Vitamina B1)
Riboflavina (Vitamina B2)
Piridoxina (Vitamina B6)
Cianocobalamina (Vitamina B12)
Acido ascórbico (Vitamina C)
Colecalciferol (Vitamina D3)
Alfa-Tocoferol (Vitamina E)
Nicotinamida
Pantotenato de calcio
Rutósido
Hierro
Calcio
Fósforo
Flúor
Cobre
Potasio
Manganeso
Magnesio
Zinc
Lecitina (E 322), aceites vegetales (de soja hidrogenado y parcialmente hidrogenado, de colza y de cacahuete), cera amarilla, etilvainillina, propil-hidroxibenzoato sódico (E 217), etil-p-hidroxibenzoato sódico (E 215), óxido de hierro rojo (E 172), óxido de hierro negro (E 172), gelatina y glicerol (E422).
Debilitado
Debilitado
lunes 4 de mayo de 2009
domingo 3 de mayo de 2009
sábado 2 de mayo de 2009
R-598: el cazador cazado
Comencé a retratar a aquel señor de unos 87 años de edad que ojeaba la revista de prensa rosa de su mujer, que sentada en el asiento continuo con sombrero negro de paja y gafas de sol miraba el seco paisaje de olivos. Él pasaba las páginas sin detenerse a leer ninguna de las noticias más chismosas de la escoria famosa de este país y del resto del mundo occidental. Su vista descendía y cambiaba de página, descendía y pasaba la página.
Cuando me encontraba sumergida en las arrugas de su cuello, levantó la vista, sin darme tiempo a disimular. Me moría de risa por dentro por mi estúpido comportamiento. Me costaba mantener el rostro firme, sin muecas.
En ese momento su mujer y yo compartíamos las vistas, ella miraba al pasado, yo al futuro. Su marido seguía observándome. Yo contaba amapolas, sin contar. Seguia las nubes, sin seguir.
Sumergió de nuevo la vista en la revista y yo intenté continuar con sus arrugas, sus canas y el cansancio de sus años en mi recetario.
Su retrato acabó en alguna papelera de la estación destino.
Cuando me encontraba sumergida en las arrugas de su cuello, levantó la vista, sin darme tiempo a disimular. Me moría de risa por dentro por mi estúpido comportamiento. Me costaba mantener el rostro firme, sin muecas.
En ese momento su mujer y yo compartíamos las vistas, ella miraba al pasado, yo al futuro. Su marido seguía observándome. Yo contaba amapolas, sin contar. Seguia las nubes, sin seguir.
Sumergió de nuevo la vista en la revista y yo intenté continuar con sus arrugas, sus canas y el cansancio de sus años en mi recetario.
Su retrato acabó en alguna papelera de la estación destino.
martes 28 de abril de 2009
lunes 27 de abril de 2009
La última despedida de abril
viernes 24 de abril de 2009
Guarda el universo en su bolsillo
Doce de oros. Nueve de copas. Dos de espadas.
No hay casualidad. A la una y media. La línea 22 con el pasodoble por bandera. Al comprar el diario, con palabras mudas. A las seis. Solo hay moscas en las cartas de la mentira.
martes 21 de abril de 2009
Javi y la mano del pecado
Pour moi, tu es le ciel et l´enfer.
Tu es le Dieu éternel
et l´humain médiocre.
Tu es l´assassin et l´assassiné.
Le violateur et le violé.
Tu es un mythe,
qui tombe plusieurs fois de son siège,
mais qui dans un clignement d´yeux léger,
recomence à s´assesoir et à être couronné.
Tu es le détesté
et l´aimé.
avec amour,
avec estime.
Tu es le Dieu éternel
et l´humain médiocre.
Tu es l´assassin et l´assassiné.
Le violateur et le violé.
Tu es un mythe,
qui tombe plusieurs fois de son siège,
mais qui dans un clignement d´yeux léger,
recomence à s´assesoir et à être couronné.
Tu es le détesté
et l´aimé.
avec amour,
avec estime.
lunes 20 de abril de 2009
Les ailes brisées
-Empezarás a palpar el cielo, Juan, en el momento en que palpes la perfecta velocidad. Y esto no es volar a mil kilómetros por hora, ni a un millón, ni a la velocidad de la luz. Porque cualquier número es ya un límite, y la perfección no tiene límites; La perfecta velocidad, hijo mio, es estar allí.
Juan Salvador Gaviota
Richard Bach
Richard Bach
miércoles 15 de abril de 2009
Café au lait et tabac de lier
Mis venas portan la dicción cafeína-nicotina.
Portan rayos y radios, circunferencias giratorias,
brisas de mar alérgico y cólera.
Ausentan tus besos
y ausentas de sábado tarde.
Te escribo desde la casa del Sol naciente líneas breves que no recibirás en tu prehistórica correspondencia.
Me encuentro anclada a este nicho gris
-de paredes blancas, inacabadas- por los pies en cubos.
Me rodean aromas para nada selectos
que me embriagan hasta doler.
Y aun así, sigo sin censurar esos olores
a mi nariz y a mi boca.
Portan rayos y radios, circunferencias giratorias,
brisas de mar alérgico y cólera.
Ausentan tus besos
y ausentas de sábado tarde.
Te escribo desde la casa del Sol naciente líneas breves que no recibirás en tu prehistórica correspondencia.
Me encuentro anclada a este nicho gris
-de paredes blancas, inacabadas- por los pies en cubos.
Me rodean aromas para nada selectos
que me embriagan hasta doler.
Y aun así, sigo sin censurar esos olores
a mi nariz y a mi boca.
sábado 4 de abril de 2009
El ángel de Maria Luisa
Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche.
Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que van y vienen conocen,
porque todos están en el secreto
y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos
si, por el contrario, es tan dulce guardarlo
y compartirlo sólo con la persona elegida.
Si cada uno dijera en un momento dado,
en sólo una palabra, lo que piensa,
las cinco letras del «DESEO» formarían una enorme cicatriz luminosa,
una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación sería como un ardiente sexo
en el profundo cuerpo de la noche,
o, mejor, como los Gemelos que por vez primera en la vida
se miraran de frente, a los ojos, y se abrazaran ya para siempre.
De pronto el río de la calle se puebla de sedientos seres,
caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas,
forman imprevistas parejas…
Hay recodos y bancos de sombra,
orillas de indefinibles formas profundas
y súbitos huecos de luz que ciega
y puertas que ceden a la presión más leve.
El río de la calle queda desierto un instante.
Luego parece remontar de sí mismo
deseoso de volver a empezar.
Queda un momento paralizado, mudo, anhelante
como el corazón entre dos espasmos.
Pero una nueva pulsación, un nuevo latido
arroja al río de la calle nuevos sedientos seres.
Se cruzan, se entrecruzan y suben.
Vuelan a ras de tierra.
Nadan de pie, tan milagrosamente
que nadie se atrevería a decir que no caminan.
¡Son los ángeles!
Han bajado a la tierra
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombra,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cerrarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
Tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
Se llaman Dick o John, o Marvin o Louis.
En nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
Caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas.
Forman imprevistas parejas.
Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su encarnación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los mortales.
Xavier Villaurrutia
Nocturno de los ángeles
viernes 3 de abril de 2009
Le vagin. massacre
martes 31 de marzo de 2009
domingo 29 de marzo de 2009
pleure plus pluie
Dejo que caiga sobre mí la lluvia como un llanto que no cesa, eterno. Dejo que empape mi pelo recogido, mis manos dañadas, mis mejillas tibias, mi nariz helada, mis orejas sordas, mis labios secos.
La indolencia tutela mi rostro. Mi mirada vacua.
Aguanto ese llanto, y esa pena. Entonces yo también decido llorar.
La indolencia tutela mi rostro. Mi mirada vacua.
Aguanto ese llanto, y esa pena. Entonces yo también decido llorar.
miércoles 25 de marzo de 2009
miércoles 11 de marzo de 2009
1970
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura
debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura
que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota
y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno,
me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura
debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura
que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota
y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno,
me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.
Óleo de una mujer con sombreo
Silvio Rodriguez
Silvio Rodriguez
viernes 27 de febrero de 2009
Prefacio a intimidades
-"Jamás intente ayudar a un joven artista torturado,
en el fondo es lo que les gusta,
eso es lo que les convierte en genios"
en el fondo es lo que les gusta,
eso es lo que les convierte en genios"
sábado 14 de febrero de 2009
El canto de los cronopios
Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
Julio Cortázar
Historias de Cronopios y de Famas
Historias de Cronopios y de Famas
miércoles 4 de febrero de 2009
Crónicas de las noches árticas. Parte I
Las noches árticas se suceden.
En Madrid cayeron en picado los grados, un suicidio de sangre blanca o azúcar glasé y el país se encuentra en alerta naranja.
Charles Bukowsky y Rimbaud llegan a mi estantería.
Ella sigue haciendo de su vida un diario de tarde público y Público ofrece “gratis” a Beethoven, Schubert, Mozart, Chopin, Satie…
Cera, resina y aguarrás, pulmones cristalizados. Y exentos de humo.
Seguimos asistiendo a la filmoteca de las 00.00h.
El viento y la lluvia están haciendo desaparecer Rayuela.
El cine clásico llega a Granada. Y el sexo a la francesa a mi cama.
Einstein apesta a curry y el roquefort domina los apetitos.
Nace la bella Varsovia.
Las pastillas efervescentes vuelven a los vasos con agua fría y las fosas nasales a estar obstruidas.
Rogamos a la inspiración, que no escucha, que está sorda.
Imposible llegar al lunes sin haber llegado a Grecia.
El Rococó es un pastel de queso Royal prefabricado y Goya salva el Neoclasicismo.
Crece la natalidad de los labios rojos.
La nostalgia me azota con los recuerdos de una Gloria incomparable.
La nostalgia me azota con los recuerdos de una Gloria incomparable.
Por fin nos dejan quemar las obras de arte.
Mi amante se fue a comprar cigarrillos, pero sé que volverá.
Nelson Muntz no tiene nada que ver en esto.
Y mi padre, tampoco.
domingo 1 de febrero de 2009
sábado 31 de enero de 2009
La madrugada ha dado el pistoletazo de salida
En esta carrera de pena y gloria
compiten la mediocridad incauta y el ínclito patetismo
Las apuestas susurran atentados
contra los sueños que se mastican
Se derrochan las lenguas
exacerbando el éxito y mitigando el miedo
y el llanto
y el eterno
No hay cavidad para la zozobra
en la meta de los desesperados
Las serpientes te inyectan la ponzoña
de la extinción.
miércoles 31 de diciembre de 2008
Good morning, night!
Bless the crack in the night
That allows me to look back
At that table and that dinner
And the start of being a sinner
Bless the moment I got it wrong
Bless mistakes, yeah, bless them all
And give my hand a grip
And give my feet the groove
Bless the day I made a wrong choice
Bless mess ups, yeah, bless them all
And give me the sentence that I deserve
And a gift of memory
Grant me my dreams whenever you might
And give me the privilege of a fight
And give me the wounds that I earned
And let me keep the scars
Bless each time I got it wrong with
Bless mess ups, bless them all
Bless the children, they’re gay or wrong
Bless us all
Bless each time I got it wrong
Bless mess ups, yeah, bless them all
Bless the children, they’re gay or wrong
Bless us all
So we dance, dance, dance
This life away
Dance, dance
Marlango
Dance, dance, dance
Dance, dance, dance
domingo 28 de diciembre de 2008
Nunca estamos infinitamente lejos de aquellos a quienes odiamos. Por la misma razón, pues, podríamos creer que nunca estaremos absolutamente cerca de aquellos a quienes amamos. Cuando me embarqué ya conocía este principio atroz. Pero hay verdades que merecen nuestra atención, y hay otras con las que no conviene mantener diálogos.
[...]
Albert Sanchez Piñol
La piel fría
La piel fría
lunes 22 de diciembre de 2008
Pull in o Rango de Captura
jueves 18 de septiembre de 2008
Pequeña serenata nocturna de miedo, alcohol y humo

Vengo del puerto chico. De donde los barcos quedan ocultos tras el club naútico y el faro verde "que te quiero verde" parece no funcionar por la barbaridad de luces que gastan las noches de esta aldea...chico.
Vengo a velocidad merecida de un pánico nocturno. Llevaba el miedo cerval en la cesta del run-run. Ahora llevo la sensación de alerta y angustia real o imaginaria en `to lo alto´ mi dura mollera.
Tan rápido, tan rápido que las farolas del paseo marítimo eran una sola, `to seguía´.
Vengo de un adiós, de decir hasta pronto. De repartir flamencos pálidos de rosa palo a una hitana, morena.
Vengo de un beso de amor. Vengo de ser dos cronopios a ser uno solo, vengo de ser un jardín para ser una flor de sueño profundo, tan profundo como el océano,
sin insomnio.
Y es que tengo alcohol hasta en las raíces de mi pelo,
que el humo me sale por las orejas,
¡qué digo!
ojitos coloraos que irradian felicidad y vagueza, descanso.
vergüenza,
Coloráaa
Vengo a velocidad merecida de un pánico nocturno. Llevaba el miedo cerval en la cesta del run-run. Ahora llevo la sensación de alerta y angustia real o imaginaria en `to lo alto´ mi dura mollera.
Tan rápido, tan rápido que las farolas del paseo marítimo eran una sola, `to seguía´.
Vengo de un adiós, de decir hasta pronto. De repartir flamencos pálidos de rosa palo a una hitana, morena.
Vengo de un beso de amor. Vengo de ser dos cronopios a ser uno solo, vengo de ser un jardín para ser una flor de sueño profundo, tan profundo como el océano,
sin insomnio.
Yo, egoísta.
Voladora nocturna
Capitana,
Capitana,
comandante de vuelo,
diurna.
Y es que tengo alcohol hasta en las raíces de mi pelo,
que el humo me sale por las orejas,
¡qué digo!
ojitos coloraos que irradian felicidad y vagueza, descanso.
vergüenza,
Coloráaa
viernes 29 de agosto de 2008
Lavapiés I
Viejo,
caminé por tu empedrado arraigado
a las historias que cuentan tus perfumes,
tus aromas a heces con creces,
a orina,
riadas de micciones.
Viejo,
en tus esquinas encontré la curda
absurda,
al ciego y al bastón.
La aguja y el veneno.
La sabiduría de tus años.
Que vivan los colores.
Viejo barrio
de penas,
lágrimas,
prostitutas.
Entre tugurios y tumultos
se desgñitan y se elevan al cielo las sonrisas.
Corren las risas.
Vestigio judío,
que suenas a melodía de arrabales.
Eres el alma inquieta,
dulce trovador con pericia.
¡Viva los colores! ¡Viejo!
Mi querido viejo,
barrio lejano.
Fui bautizada por la esperanza
de tu aire contaminado,
de volver a ti
de versarte
de muertos
de cadáveres,
un millón.
dos millones, tres millones
millones de millones
caminé por tu empedrado arraigado
a las historias que cuentan tus perfumes,
tus aromas a heces con creces,
a orina,
riadas de micciones.
Viejo,
en tus esquinas encontré la curda
absurda,
al ciego y al bastón.
La aguja y el veneno.
La sabiduría de tus años.
Que vivan los colores.
Viejo barrio
de penas,
lágrimas,
prostitutas.
Entre tugurios y tumultos
se desgñitan y se elevan al cielo las sonrisas.
Corren las risas.
Vestigio judío,
que suenas a melodía de arrabales.
Eres el alma inquieta,
dulce trovador con pericia.
¡Viva los colores! ¡Viejo!
Mi querido viejo,
barrio lejano.
Fui bautizada por la esperanza
de tu aire contaminado,
de volver a ti
de versarte
de muertos
de cadáveres,
un millón.
dos millones, tres millones
millones de millones
martes 12 de agosto de 2008
Carta a un exiliado
Querido exiliado:
Cuando pienso en ti una niebla densa me evita verte con facilidad, nítido como se veía en los días soleados aquel cabo de la costa en la que vivíamos, ¿recuerdas?, y que aun hoy vuelvo a ella. Cada vez que miro atrás y fuerzo la vista por encontrar algo todo es negro, una tormenta sale de la nada y todo se queda en nada. A veces sueño contigo y eres el mal en cuerpo y alma. Cuando me hundo, apareces para empujarme más abajo.
¿Qué me quieres, Papá?
domingo 3 de agosto de 2008
El gallo mayo
En la quietud de estas paredes
no hay susurros que devoren mi oreja
Hay disolvente
que se abarragana con el polvo
En la quietud de estas paredes
hay heridas de papel pintado y adhesivo
El tumulto de estas calles llenas de pájaros tullidos,
que ni vuelan
ni pían
ni retozan
me evoca la soledad del cuadro inacabado
El gallo difunto sigue sobre la mesa
El óleo se seca y se pudre
La tinta en mis manos
El garbo se pierde
Los garbeos desaparecen
Los hombres se desgañitan
y el trance que transcurre es acre
En la quietud de estas paredes
no hay susurros que devoren mi oreja.
no hay susurros que devoren mi oreja
Hay disolvente
que se abarragana con el polvo
En la quietud de estas paredes
hay heridas de papel pintado y adhesivo
El tumulto de estas calles llenas de pájaros tullidos,
que ni vuelan
ni pían
ni retozan
me evoca la soledad del cuadro inacabado
El gallo difunto sigue sobre la mesa
El óleo se seca y se pudre
La tinta en mis manos
El garbo se pierde
Los garbeos desaparecen
Los hombres se desgañitan
y el trance que transcurre es acre
En la quietud de estas paredes
no hay susurros que devoren mi oreja.
07-05-08
domingo 20 de julio de 2008
Cuando mi vida vaya sobre ruedas
sacaré la mano por la ventanilla
combatiré al viento de levante
y de poniente
presionaré el pedal
empuñaré con mis manos el volante
manejaré la palanca de cambios
el freno de mano con soltura
bajaré y subiré la ventanilla a ritmo del play
la banda sonora será un popurrí de solos
cantos de protesta
amor y desenfreno
baterías
bajos
saxofones
pianos
violines
violonchelos
violas
contrabajos
acordeones
trompetas
trombones
los neumáticos estarán tan al borde del orgasmo
que poco a poco perderán la adherencia al asfalto
manto de luto dañado por el tiempo
y volaré por el cielo azul
como aquella alfombra mágica
que tuvo sobre sus hilos
un romance eterno.
visitaré los lugares más recónditos
subiré al cerro más alto para gritar
a los cuatro vientos
mi mediocre poesía
mi prosa anodina.
martes 8 de julio de 2008
7 a:m
Llegó hasta el paseo marítimo, más desierto que de costumbre. La mar estaba en calma. En la orilla un pescador miraba su reflejo en el agua, que la bebía con naturalidad. Ella se detuvo, curiosa de este ser. Se bajó del run run abandonándolo en el suelo, anduvo aprisa por la arena hacia aquel señor. Cuando se encontraba ante él supuso que llevaría varios días sin asearse, pues olía a pescado, a flujo menstrual, a vagina y su barba estaba un tanto descuidada. Tenía el pelo canoso, tiñoso. Ambos se miraron fijamente, él la recorrió con su mirada y en un pestañeo se vieron rebozados en la arena dejando que el mar mojara sus zapatos mientras se besaban de manera agresiva. Poco a poco se fueron quitando la ropa. Varias veces tuvo arcadas del fuerte olor que aquel viejo desprendía, pero había algo en él que le excitaba. Le tocaba los senos, que se perdían en su mano, se los estrujaba y mordía sus pezones. Su miembro estaba frío y erectil como una columna de mármol. Un clásico falo. Arrastraba su lengua por todo su torso, delimitando por segunda vez las curvas de su cuerpo. En pocos minutos su piel estaba cubierta de una capa de saliva. De repente, metió sus bastos dedos en su vagina toscamente y comenzó a masturbarle. Ella miraba el cielo, de su mirada salían alaridos. No sabía qué era más fuerte, ni qué sentía más, si el placer o el olor a putrefacto.[…]
sábado 21 de junio de 2008
Lagrimeo de junio
Se acabaron los romanticismos. Me encuentro insulsa ante vosotros y ante ti, querido. Perdona si lagrimeo pero son las noches de calor que me sorprenden con indiferencia. El humo de mi cigarro nubla mis ojos y nubla ese hilo de seda del que pendemos. Del que pendemos sin ningún indicio de movimiento pendular que alegre o entristezca el cielo de lo nuestro. He visto una tijera de acero afilada que acecha y no tengo manos para apartarla.
El humo de mi cigarro nubla mis ojos y nubla la copa sobre la mesa llena de vino añejo. He visto una botella inclinada a la que sólo le queda una gota por vomitar, la más dulce y la más mortífera, esa que colme la copa, esa que derrame el alcohol, y no tengo manos para apartarla.
El humo de mi cigarro nubla mis ojos y nubla la decadencia que conduce a la muerte. He visto mi cuerpo y he visto mi mano. Mi mano aferrada a una piedra a miles de kilómetros de la cima, seca y reseca llena de raspaduras y heridas de combate. Mi mano aferrada a esa piedra soportando ese peso de ese cuerpo mío, del que solo yo dispongo, al que solo yo aguanto y por el que yo solo lucho. Mi cuerpo colgado en el aire y aguantado por esa mi mano, que se aferra. Mi cuerpo casi vendido al vacío por mí, y por ti, también, querido.
Que se disponga a cortar el hilo la tijera, que colme la gota el vaso y derrame el alcohol, que yo dejaré caer mi cuerpo y así, la lucha constante. Que yo abandonaré mi cuerpo y mi alma al vacío de la nada, sin ti, querido.
Perdona si lagrimeo, pero tengo dos manos que pueden apartar la tijera y la botella. Y tengo una mano vieja herida, que resiste, y tengo una mano joven protegida, que persiste. Tengo la fuerza suficiente como para seguir empuñando la espada y tengo la fuerza suficiente como para darme por vencida y atravesarme con ella.
El humo de mi cigarro nubla mis ojos y nubla la copa sobre la mesa llena de vino añejo. He visto una botella inclinada a la que sólo le queda una gota por vomitar, la más dulce y la más mortífera, esa que colme la copa, esa que derrame el alcohol, y no tengo manos para apartarla.
El humo de mi cigarro nubla mis ojos y nubla la decadencia que conduce a la muerte. He visto mi cuerpo y he visto mi mano. Mi mano aferrada a una piedra a miles de kilómetros de la cima, seca y reseca llena de raspaduras y heridas de combate. Mi mano aferrada a esa piedra soportando ese peso de ese cuerpo mío, del que solo yo dispongo, al que solo yo aguanto y por el que yo solo lucho. Mi cuerpo colgado en el aire y aguantado por esa mi mano, que se aferra. Mi cuerpo casi vendido al vacío por mí, y por ti, también, querido.
viernes 30 de mayo de 2008
Ibamos anclados al refranero
Eran tiempos difíciles,tiempos caracterizados por la carencia de palabras adecuadas y la abundancia de las sutiles. Sobraban las palabras y faltaban.
Jamás subiremos al mismo barco. No mientras mis sueños sean dulces y tu despertar amargo tras el insomnio, no mientras me apuntes con tu ballesta cargada de odio, no mientras me encuentre entre ella y él, no mientras condiciones mi vida.
No mientras tú sigas siendo Mario, no mientras yo siga siendo marina.
A Mario,
que no entiendo.
jueves 29 de mayo de 2008
La tricéfala
La tricéfala pelirroja sueña con viajes por los siete mares dirigiendo el timón de un barco pirata. Imagina su tallo vestido de faralaes y sus caras como la de una geisha. En lo alto de la Torre Eiffel o tomando un helado sobre la torre de Pisa. Meditando junto a Buda o degustando manjares en el Taj Mahal.
La tricéfala pelirroja es consciente del alcohol en sus raíces, de las sustancias tóxicas en sus hojas, del virus mortífero de su alma, de las horas pasadas a la intemperie y de su propia muerte.
27-05-08
martes 20 de mayo de 2008
Oda
Oda odia los tiempos modernos
en los que el sol no pica en mayo
ni en junio.
En los que el sol te quema grave en julio,
te asfixia
te derrite en agosto
y en septiembre te convierte en cenizas.
en los que el sol no pica en mayo
ni en junio.
En los que el sol te quema grave en julio,
te asfixia
te derrite en agosto
y en septiembre te convierte en cenizas.
Oda odia los tiempos modernos
en los que las niñas juegan con muñecas zorras,
las adolescentes juegan a ser zorras
y las seudo maduras son zorras profesionales.
Oda odia los tiempos modernos
en los que ya no se baila rock´n roll,
ni con zapatos de claqué
en los que ya no se escucha Fréhel
ni Edith Piaf
en los que el punk se ha convertido en cantos
y gorgoritos de niño de papá,
alternativo
y con un billete de 500 en el bolsillo, sin agujeros.
en los que las niñas juegan con muñecas zorras,
las adolescentes juegan a ser zorras
y las seudo maduras son zorras profesionales.
Oda odia los tiempos modernos
en los que ya no se baila rock´n roll,
ni con zapatos de claqué
en los que ya no se escucha Fréhel
ni Edith Piaf
en los que el punk se ha convertido en cantos
y gorgoritos de niño de papá,
alternativo
y con un billete de 500 en el bolsillo, sin agujeros.
Oda odia los tiempos modernos
en los que Satie suena con distorsión
acompañado de luces de neón.
en los que Satie suena con distorsión
acompañado de luces de neón.
Oda odia los tiempos modernos
en los que el fútbol es aburrido
el marido sigue exigiendo
la mujer se mantiene sumisa,
y los hijos asisten a la mala y pagada educación.
en los que el fútbol es aburrido
el marido sigue exigiendo
la mujer se mantiene sumisa,
y los hijos asisten a la mala y pagada educación.
Oda odia los tiempos modernos
en los que la política protagoniza la portada
y las artes quedan en décima plana.
En los que los españolitos siguen
rogando a Dios y dando con el mazo.
en los que la política protagoniza la portada
y las artes quedan en décima plana.
En los que los españolitos siguen
rogando a Dios y dando con el mazo.
Oda odia los tiempos modernos
porque algún día serán tiempos viejos,
cansados y destruidos por la decadencia.
Llenos de moho, humedad y vergüenza,
carroña, sangre y balas,
Polvo.
Cenizas.
Cenizas de cenizas.
porque algún día serán tiempos viejos,
cansados y destruidos por la decadencia.
Llenos de moho, humedad y vergüenza,
carroña, sangre y balas,
Polvo.
Cenizas.
Cenizas de cenizas.
sábado 29 de diciembre de 2007
Clemencia.
Madura la horchata
de mis venas sangrantes
Hierve.
Savia tintada de rojo
Carmín de mis labios
al morder tu boca
de mis labios entumecidos
al besar tu cruda piel
con hilo de placer
Deseos intensificados
de anhelo exuberante
Litigio de mis zonas pensantes
que confrontan la vigilia y el sueño
Escalofrío
Estremecimiento al contacto
del tacto de la yema de tus dedos
con mis partes censuradas
en una desmesurada
y desmenuzada escena erótica
Palpa las paredes internas de mi vientre
Empapa mi demencia
Candente
Clemencia
de mis venas sangrantes
Hierve.
Savia tintada de rojo
Carmín de mis labios
al morder tu boca
de mis labios entumecidos
al besar tu cruda piel
con hilo de placer
Deseos intensificados
de anhelo exuberante
Litigio de mis zonas pensantes
que confrontan la vigilia y el sueño
Escalofrío
Estremecimiento al contacto
del tacto de la yema de tus dedos
con mis partes censuradas
en una desmesurada
y desmenuzada escena erótica
Palpa las paredes internas de mi vientre
Empapa mi demencia
Candente
Clemencia
martes 4 de diciembre de 2007
El éxtasis, en luminosa majestuosidad, cubrió la bahía
Con una frágil envoltura textil un día cuyo grito
Había sido anunciado y contemplado en un caleidoscopio
De humana tribulación, y convicción, decidido a encerrarse
En sí mismo e irrumpir, hecho trozos, como crisálida
Que se abre lentamente para despertar al mundo que alberga
El esplendor de un demoníaco loto, brillante como un
Horizonte nacido de un tapiz de metal líquido para conquistar
Las solitarias islas que flotan en el seno de
Una verde metrópoli, implorando quedamente la grandeza de la locura
Para triunfar en la lánguida florescencia de una capa hercúlea
Como binando la magnificencia de lo efímero
Con un intemporal deseo de recordar
Como se metamorfosea la belleza de lo cotidiano
En la indeleble prueba de lo sublime,
Magnificando lo indecoroso para que se domine,
Extienda sus alas y vuele ante unificados
Ojos y embelese como un colimbo acuático que prolonga
Su beso y participa en la búsqueda de la gran flor del cielo
Mientras su caricia es recogida y reflejada en los cirros
De un gigantesco manto color frambuesa, ensanchado lo imposible, en el
Flamear de un hilo, más allá de los límites de intentos terrenos
En él puedes ver la eflorescencia, una necesidad,
Dentro del alma bermellón, del tejer de las olas
Y calmarlas al unísono, domeñando la cresta de las corrientes
Como un prolongado latido de corazón, la vibrante fluorescencia en el
Pulso de quietas mariposas de mar que cubrían millas y
Aspiraban las corrientes como inspiración
Deslizándose sobre la superficie cual grácil odalisca.
Donde la tierra se unía con el cielo y las nubes,
De intenso color fresa, hablaba le misma lengua sutilísima
Que los lirios solares, venciendo a la radiante irracionalidad
Del capricho, como labios rojos guayada, para vivir una pequeña relación amorosa
Con la psique lunar, no imponiendo reverencia sino más bien
Dispuesto a liberar los espíritus de sus espectadores sujetos como estaban
Alma inmortalidad embalsamada de memoria, un sueño
Para siempre,
Cuando éste se rinde al tiempo.
Con una frágil envoltura textil un día cuyo grito
Había sido anunciado y contemplado en un caleidoscopio
De humana tribulación, y convicción, decidido a encerrarse
En sí mismo e irrumpir, hecho trozos, como crisálida
Que se abre lentamente para despertar al mundo que alberga
El esplendor de un demoníaco loto, brillante como un
Horizonte nacido de un tapiz de metal líquido para conquistar
Las solitarias islas que flotan en el seno de
Una verde metrópoli, implorando quedamente la grandeza de la locura
Para triunfar en la lánguida florescencia de una capa hercúlea
Como binando la magnificencia de lo efímero
Con un intemporal deseo de recordar
Como se metamorfosea la belleza de lo cotidiano
En la indeleble prueba de lo sublime,
Magnificando lo indecoroso para que se domine,
Extienda sus alas y vuele ante unificados
Ojos y embelese como un colimbo acuático que prolonga
Su beso y participa en la búsqueda de la gran flor del cielo
Mientras su caricia es recogida y reflejada en los cirros
De un gigantesco manto color frambuesa, ensanchado lo imposible, en el
Flamear de un hilo, más allá de los límites de intentos terrenos
En él puedes ver la eflorescencia, una necesidad,
Dentro del alma bermellón, del tejer de las olas
Y calmarlas al unísono, domeñando la cresta de las corrientes
Como un prolongado latido de corazón, la vibrante fluorescencia en el
Pulso de quietas mariposas de mar que cubrían millas y
Aspiraban las corrientes como inspiración
Deslizándose sobre la superficie cual grácil odalisca.
Donde la tierra se unía con el cielo y las nubes,
De intenso color fresa, hablaba le misma lengua sutilísima
Que los lirios solares, venciendo a la radiante irracionalidad
Del capricho, como labios rojos guayada, para vivir una pequeña relación amorosa
Con la psique lunar, no imponiendo reverencia sino más bien
Dispuesto a liberar los espíritus de sus espectadores sujetos como estaban
Alma inmortalidad embalsamada de memoria, un sueño
Para siempre,
Cuando éste se rinde al tiempo.
Cyril Christo
viernes 16 de noviembre de 2007
En ese aposento…se apoyaba un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo se balanceaba con un resonar sordo, pesado, monótono; y cuando la hora iba a sonar, de las entrañas de bronce del reloj salía un tañido claro, resonante, profundo y extraordinariamente musical, pero de un timbre tan particular y potente que de hora en hora, los músicos de la orquesta se veían obligados a interrumpir…para escuchar el sonido; y las parejas danzantes cesaban por fuerza en sus evoluciones; durante un momento, en aquella alegre sociedad reinaba el desconcierto: y mientras aún resonaban los tañidos del reloj, se notaba que los más vehementes palidecían y los de más edad y más sensatos, se pasaban la mano por la frente, como si se entregaran a un confuso ensueño o meditación. Pero apenas los ecos cesaban, livianas risas se difundían por la reunión…; y se sonreían de su nerviosidad…mientras se prometían unos a otros en voz baja que el siguiente tañido del reloj no provocaría en ellos una emoción semejante. Más al cabo de sesenta minutos…el reloj daba otra vez la hora, y otra vez nacían el desconcierto, el temblor y la meditación de antes.
Más a pesar de esas cosas, la jarana era alegre y magnífica…
Edgar Allan Poe
La máscara de la muerte roja
martes 6 de noviembre de 2007
sábado 6 de octubre de 2007
[...]Pero el amor, esa palabra...
Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
Julio Cortázar
Rayuela (Capítulo VII)
martes 25 de septiembre de 2007
-Es que eso es corrosivo.
-Y hay que corroer. Y hay que confundir. Confundir sobre todo, confundirlo todo. Confundir el sueño con la vela, la ficción con la realidad, lo verdadero con lo falso; confundirlo todo en una sola niebla. La broma que no es corrosiva y confundente no sirve para nada. El niño se ríe de la tragedia; el viejo llora en la comedia. Quisiste hacerla rana, te ha hecho rana; acéptalo, pues, y sé para ti mismo rana.
-Y hay que corroer. Y hay que confundir. Confundir sobre todo, confundirlo todo. Confundir el sueño con la vela, la ficción con la realidad, lo verdadero con lo falso; confundirlo todo en una sola niebla. La broma que no es corrosiva y confundente no sirve para nada. El niño se ríe de la tragedia; el viejo llora en la comedia. Quisiste hacerla rana, te ha hecho rana; acéptalo, pues, y sé para ti mismo rana.
Miguel de Unamuno
Niebla
miércoles 12 de septiembre de 2007
Desgastada.
Las hierbas.
Yo me cortaré la mano derecha.
Espera.
Las hierbas.
Tengo un guante de mercurio y otro de seda.
Espera.
¡Las hierbas!
No solloces. Silencio, que no nos sientan.
Espera.
¡Las hierbas!
Se cayeron las estatuas
al abrirse la gran puerta.
¡¡Las hierbaaas!!
Omega-Poema para los muertos
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